Una idea, un prototipo y horas de formación, dedicación y trabajo práctico. Así ha nacido la primera máquina arcade desarrollada por los aprendices de Formación Dual Adaptada de electrónica, microinformática y desarrollo digital de Garaje Salma.
Inspirada en las míticas máquinas arcade que fueron protagonistas de los salones recreativos durante los años 80 y 90, esta nueva creación combina la nostalgia del videojuego clásico con las posibilidades que ofrece hoy la tecnología de código libre. La máquina integra una pantalla, joystick, botones de control y un sistema informático capaz de ejecutar diferentes videojuegos. Además, funciona con software de código abierto, lo que permite adaptarla, actualizarla con nuevas funcionalidades y usarla abiertamente.
Formación por proyectos
Detrás de este proyecto hay mucho más que una máquina recreativa. La arcade es el primer resultado de la nueva metodología de formación y aprendizaje que ha puesto en marcha Garaje Salma y que se basa en el trabajo por proyectos. A partir de ahora, la formación se organiza alrededor de retos concretos que permiten a los aprendices trabajar de una forma muy similar a la que encontrarán en una empresa del sector tecnológico.
En esta primera experiencia han participado quince aprendices acompañados por su técnico sociolaboral de referencia, Alejandro Salmerón. Todos han aportado sus conocimientos para alcanzar un objetivo común. Mientras unos se han encargado del montaje electrónico y los componentes físicos, otros han trabajado en la configuración de los equipos y otros en la programación y adaptación del software.
La satisfacción para ellos ha sido doble. Por un lado, han podido comprobar cómo una idea inicial acababa transformándose en un producto real y completamente funcional. Por otra, han vivido la experiencia de trabajar de forma coordinada para sacar adelante un proyecto tecnológico de principio a fin.
Pero la historia de esta arcade no termina quí. Con el diseño ya finalizado y la máquina plenamente operativa, se está estudiando la posibilidad de dar continuidad al proyecto y fabricar nuevas unidades para instalarlas en nuestros cafés o clubs sociales.
