Calvià ha amanecido hoy con la energía puesta en el movimiento. A primera hora, el Centro de Inserción Sociolaboral Palmanova de Esment se ha convertido en el punto de encuentro de decenas de personas dispuestas a arrancar una nueva edición de la RunChallenge, el desafío europeo que invita a ciudades de todo el continente a sumar salud, comunidad y deporte. La sesión, organizada por Esment con el apoyo del Ayuntamiento de Calvià, no era aún la carrera oficial: hoy tocaba entrenamiento, uno de esos ensayos que sirven para calentar motores de cara a la gran cita de octubre en Magaluf.
El ambiente no podía ser más animado. Entre el sonido de los altavoces, un puñado de canciones enérgicas y unos cuantos bailes improvisados, las personas participantes iban ajustándose las camisetas oficiales antes de lanzarse a la aventura. Allí mismo, el alcalde Juan Antoni Amengual y Carmen Muñoz, responsable de relaciones público‑privadas de Esment, han dado la bienvenida al grupo y han recordado por qué esta propuesta funciona: es accesible, es abierta, saludable y, sobre todo, hace comunidad.
Con la música todavía de fondo, Amengual y Muñoz han cortado la cinta inaugural, dando paso al momento más esperado. Pese a la lluvia fina que empezaba a caer, nadie ha dudado: unos han arrancado a correr como si les persiguiera el entusiasmo, otros han preferido caminar rápido, y algunos han optado por tomarse el entrenamiento a un ritmo más pausado. Aquí, la norma es clara: cada persona avanza como quiere, como puede o como le pide el cuerpo.
Esa diversidad se veía claramente en el grupo. Han participado personas del club social Son Forteza, del centro Weyler, vecinos de Son Forteza y de Calvià, además de estudiantes de los IES Son Ferrer y IES Bendinat, que han encontrado en esta jornada una manera diferente, más humana y cercana, de entender el deporte.
La RunChallenge lleva años demostrando que la actividad física puede ser un punto de encuentro para todas las personas. No se trata solo de correr o caminar; se trata de compartir, de sentirse acompañado y de formar parte de algo más grande. El objetivo final, el de octubre, es sencillo: cruzar una meta, aunque sea recorriendo un único kilómetro. Pero el camino hasta llegar ahí es lo que realmente define este proyecto.



