El servicio de impresión y encuadernación en tapa dura de Esment Imprenta se ha convertido en uno de los más demandados dentro de su actividad. Lo que nació como una apuesta por diversificar y mejorar la atención a los clientes es hoy una de las líneas de producción de mayor éxito.
En el último año el equipo ha realizado más de 50 trabajos de diferentes temáticas y acabados. El servicio se ofrece en dos modalidades: tapa dura con cosido —pensada para libros o publicaciones que deben durar mucho tiempo— y tapa dura con espiral, especialmente útil para agendas, cuadernos y materiales de uso diario.
Más allá del resultado final, esta línea de trabajo tiene un impacto social muy importante dentro de la propia imprenta. La nueva maquinaria exige precisión, coordinación y constancia, aspectos que ayudan a las personas empleadas en esta actividad a desarrollar habilidades psicomotrices y a adquirir nuevas competencias profesionales.
Antes de ponerla en marcha, los técnicos responsables realizaron una formación específica para conocer todo el proceso, desde la preparación de los materiales hasta el acabado final. Después, esos conocimientos se han compartido con el resto de trabajadores para que cada vez más personas puedan participar y ganar experiencia.
El objetivo es doble: por un lado ofrecer un mejor servicio a los clientes y, al mismo tiempo, ampliar las oportunidades de formación y empleo de las personas vinculadas a esta actividad.
Hoy, la encuadernación en tapa dura no solo permite responder a pedidos que antes no se podían asumir, sino que también se ha convertido en una herramienta de crecimiento personal y profesional para quienes forman parte de Esment Imprenta. Una actividad que une innovación, capacidad de respuesta y compromiso con las personas.
En ESTE VÍDEO podéis ver resumido todo el proceso.