Es la imagen que resume el resultado de la colaboración entre Esment y el hotel Castell de Son Claret. Tomates grandes, de formas irregulares y aspecto imperfecto, pero con todo el sabor que caracteriza a las variedades tradicionales que se cultivan respetando los ritmos de la tierra. Una cosecha que, apenas unos minutos después de ser recogida, llega directamente a la cocina del hotel.
Estos días, la huerta ecológica que el equipo de Esment Terra gestiona en la finca del Castell Son Claret se encuentra en uno de los momentos más esperados del año: la temporada del tomate. Un producto emblemático del verano mediterráneo que forma parte esencial de la gastronomía mallorquina y que, en este caso, recorre menos de 50 metros desde la huerta hasta el plato, sin camiones, sin almacenes y sin intermediarios.
Desde 2023, Esment es responsable de la gestión agrícola de la finca, donde se cultivan productos de temporada que abastecen a los restaurantes Sa Clastra y Olivera. El proyecto combina agricultura sostenible, producto local y oportunidades de formación y empleo para personas con necesidades de apoyo, convirtiendo la huerta en mucho más que un espacio de producción agrícola.
En la cocina de estos restaurantes, la cosecha se convierte en algunas de las elaboraciones más representativas de la temporada como el gazpacho o la ensalada de trampó.
Detrás de cada cosecha hay un trabajo conjunto entre el equipo de Esment Terra y el personal de cocina del hotel, que planifican las siembras y recolecciones para aprovechar cada producto en su momento óptimo. Un modelo que apuesta por la proximidad, la sostenibilidad y el respeto por el producto.
