El equipo de fisioterapia de Esment Infancia ha iniciado las primeras sesiones con exoesqueleto, una tecnología que empieza a formar parte del día a día de la intervención y que, en esta primera fase, ya acompaña a dos menores procedentes del Servisio de Promoción de la Autonomía Personal (SEPAP).
El arranque del programa marca un avance significativo en la manera de entender la rehabilitación: más personalizada, más cercana y apoyada en herramientas innovadoras que amplían las posibilidades de movimiento y autonomía de los menores. Durante la primera jornada, las dos niñas Durante la primera jornada, ambas menores han tenido un primer contacto con el dispositivo. No ha sido solo una sesión técnica; ha sido, sobre todo, un espacio de descubrimiento. Entre ejercicios y risas, el aprendizaje ha estado acompañado de juego convirtiéndose en una experiencia muy positiva.
Las sesiones se desarrollan en un entorno adaptado a las necesidades individuales. El acompañamiento es constante, tanto por parte de los profesionales como de las familias, que forman parte activa del proceso. En algunos momentos, incluso los hermanos se suman, transformando la terapia en un espacio compartido que refuerza vínculos y multiplica la motivación.
El programa, que contempla un total de 24 sesiones con una frecuencia de dos encuentros semanales, tiene como objetivo dar continuidad al trabajo terapéutico y favorecer una evolución progresiva. Más allá de los objetivos físicos, la iniciativa pone el foco en algo esencial: mejorar la calidad de vida de los menores.
Un primer paso que abre una línea de intervención que combina tecnología y cercanía, innovación y cuidado.
